miércoles 4 de agosto de 2010

poema


I
.
Un poema como las ondas de tu pelo
Como tu boca cuando besa
Y la noche se difumina
Con la luz solitaria de los postes
Un poema como tus manos sobre el vidrio
Como tu don para quebrar mi hábito de asceta
Como tu risa
Como el aire que intenta romper
La lengua de las puertas.
.
II
.
A veces la madrugada me responde
Con la voz de tus poemas
Y yo afino el oído para interpretar las señales
Los avisos de la semántica
Que incluyen
La voz oracular de otros argumentos
De otras estructuras
De otro poema que nada tiene que ver con la tristeza
Entonces destruyo la pista de los relojes
Y me detengo como un cuervo
Que petrifica
Los dedos subrepticios de lo incierto. .