martes, 10 de agosto de 2010

tu presencia

Tu nombre se detiene en el vidrio Observa los libros apilados Sus tapas amarillas desde donde saltan los títulos como una caravana de luces y de sombras Frenéticos acuden a la puerta Trepan por los bordes Se instalan en el aire Cruzan como pájaros el muro imaginario y penetran el vidrio para fusionarse con tu nombre Pasé estos últimos siete años imaginándote, temblando cada vez que nos cruzábamos. Ahora que ha culminado la noche de la espera, me pregunto desde cuándo el amor se hizo tan perfecto. Entonces pienso en mis poemas Los descifro: descubro en todos tu presencia En clave: como quipus tu presencia.