
El Arq.
Walter Villaverde, mi entrañable
Willy del Pozo (nótese que ambos aún no tenían canas),
Sara Muñoz (en ese entonces novia de Willy, ahora su esposa y madre de sus dos preciosas hijas),
Harold Alva (alguna vez fui delgado), el Dr.
Luis Espejo (en ese entonces poeta inédito pero ya un despiadado defensor del facismo). La foto es en El Averno, Quilca, julio de 1999.