jueves, 20 de mayo de 2010

El viaje intrahistórico de Liliana Ramos Salazar. Una lectura en torno a EN LOS SOFÁS DE EUROPA, su primera novela.

Escribir un texto para compartir lo que nos ha sucedido, vestir con palabras la anécdota, darle cuerpo a nuestras experiencias, intentarlo como un testimonio y construir una novela es una tarea complicada. No es sencillo, alguien, apresuradamente opinaría que no es difícil si lo que se hará es narrar lo que se sabe, esa impresión es desacertada, es completamente ajena a la verdad, escribir desde nuestra experiencia es enfrentarnos cuerpo a cuerpo con aquello que aún tenemos en la memoria como carne que está viva, apelar a la imaginación es menos doloroso ¿Cómo maquillo el sufrimiento con el que me he dolido tantos años? ¿Cómo lo saco de las vísceras sin ensuciarme la sonrisa?: escribir una novela testimonial es como clavarse una puñalada en la palma de la mano, es casi como aplicarse un aguijonazo en la frente a sabiendas de la cicatriz y la hemorragia.
.
Soy de los escritores que no creen en la división por género de la literatura, lo he dicho en varias oportunidades, la clasificación me tiene sin cuidado; creo en la literatura como oficio asexual que no guarda compromisos con definiciones modernas como la ética o los valores: la literatura es un cuerpo conciso cuya estructura está más allá del cuento judeocristiano de lo bueno y de lo malo, es esa búsqueda sin bandera por la plenitud de la expresión para satisfacer al cuerpo y la conciencia individual de quien la escribe. Por eso leí EN LOS SOFÁS DE EUROPA, la primera novela de Liliana Ramos, que más que un testimonio bien podría leerse como una crónica íntima, como una cartografía, como un mapa particular cuyas bahías, cordilleras o metrópolis son pautadas por lo que Liliana ha experimentado no desde lo físico de los espacios sino desde las personas con quienes ha sufrido sus propios accidentes.
.
Lo cronológico se da por la forma cómo ha sido desarrollada como proyecto. No juega con las técnicas. Liliana apela a su memoria, por eso inicia con la jovencita de 19 años que necesita trabajar para sostener sus estudios y nos presenta al saque un panorama del hogar en donde vive: una madre preocupada en quien según ella es el gran amor de su vida y una casi adolescente que empieza a sentir el sabor de la frustración al comprender que su palabra es muda ante quien se supone es la columna donde ella debería apoyarse. Si adentro estaba sola entonces las respuestas las encontraría afuera, y parte. Y empieza su itinerario de vida que la llevará desde Bolivia hasta Italia, conocerá Miami, regresará a Perú y volverá de nuevo a Italia, a las europas donde seguirá buscándose y buscando ese complemento pueril que no sabemos por qué nos llena tanto: “el amor”. No pienso ser un aguafiestas así que no voy a contarles la historia, pero si quiero detenerme en algunos detalles que me impulsan a recomendarla: la descripción de las ciudades: dije al inicio que esta novela también puede leerse como crónica que ha sido enriquecida por la seguridad de quien estuvo físicamente en los escenarios que le sirven como mapas para el texto, lo que de hecho nos hace viajar de la mano con Liliana y ser testigos de los hábitos o costumbres de las ciudades elegidas. El humor: si bien este testimonio empieza como una confesión dolorosa, ya en la búsqueda el humor es otro de los elementos que hará que disfrutemos su lectura, la forma cómo le ha dado vida a los personajes, o mejor dicho la nitidez con la que los ha trasladado a la novela. Los diálogos: su claridad en la comunicación hacen de EN LOS SOFÁS DE EUROPA un texto que debe leerse para reencontrarnos.
.
He leído novelas testimoniales como Un millón de muertos de José María Gironella, A sangre fría de Truman Capote, aún considerada por muchos como la primera del género; Los ejércitos de la noche de Norman Mailer (1968), Soldados de Salamina de Javier Cercas o Paula de Isabel Allende y debo confesar que es el género con el que más identifico, por eso cuando su editor me pidió que presente esta novela acepté gustoso; he disfrutado y me he dolido con EN LOS SOFÁS DE EUROPA y es particularmente ese viaje intrahistórico a los extremos lo que me permite recomendarla.
.

lunes, 17 de mayo de 2010

Luis Alfonso Morey: candidato a la alcaldía de San Isidro por ADELANTE

El abogado y periodista Luis Alfonso Morey es el candidato a la alcaldía de San Isidro por el Partido Político ADELANTE, presidido por Rafael Belaunde. Acorde con la era de la informática acaba de lanzar su blog: http://moreysanisidro.lamula.pe/ desde donde propone un debate televisivo entre los aspirantes. Sin duda una candidatura joven que hará dinámica la próxima contienda. Mucha suerte.
.
.
En la foto: Morey (ex gerente de RBC) con César Hildebrantd cuando lo contrató para el 11.

miércoles, 28 de abril de 2010

Eva Velásquez: las flores de la gata

.
Se habla de poesía escrita por mujeres como si se tratase de algo singular, cual modo extraño, como si enmarcarla al género le diese otra potencia. Yo no creo en eso. He leído “La flor de la gata”, el poemario que me convoca y con su lectura confirmo una vez más que la escritura como oficio o el poema como cuerpo es sin duda alguien que está más allá del sexo. Eva Velásquez le ha dado forma a una estructura sin ánimo de presentarse como una nueva voz de la literatura escrita por mujeres porque estoy seguro que a ella esta calificación tampoco le importa; ella ha escrito, ha poetizado, ha observado el movimiento de sus imágenes y las ha capturado con esa cárcel que tienen los poetas: la palabra, y ha hecho de esas visiones este registro impreso por donde circula su interioridad, la voz de sus fantasmas, sus cómplices de la noche de Quilca a quienes secuestra en un poema.
.
Eva sabe suministrarle agua a sus versos. Sus emociones han sido capturadas en un proyecto escritural de la sutileza, Eva no se incendia con la violencia de la urbe, tampoco desciende a los inframundos de los poetas malditos, ella se mantiene al centro, ella está allí, horizontal, como quien asimila que en esa línea reposa el equilibrio que la nutre de ese poder para no poetizar desde los extremos, ella conoce los extremos, pero eligió entregarnos estos textos, estos poemas como manzanas de ese árbol a quien el mito judeocristiano califica de prohibido. Utilizo el término porque en un momento en el que la dignidad de las personas es insultada por la soberbia, por el egoísmo, el hombre de esta época no debería merecer estos poemas. Este libro como un premio. Pero Eva Velásquez es poeta, Eva Velásquez ha escrito desde su estremecimiento.
.
Ancash que cuenta entre sus escritores a Carlos Eduardo Zavaleta, Julio Ortega, Oscar Colchado Lucio, Dante Lecca, Ricardo Ayllón, Augusto Rubio, entre muchos otros, suma a Eva Velásquez a su nómina de notables y nos confirma que la literatura más allá de Lima todavía es capaz de sorprendernos, de jalarnos las orejas para decirnos que allí hay otros centros donde la cultura tiene movimiento, donde el arte en sí es prolífico.
.
“La flor de la gata”, por la forma cómo Eva encabalga sus versos, podría situarlo entre esos escasos libros donde la turbulencia no aniquila la intensidad del yo poético, quizá por eso cada poema se presenta como una historia, o como expresiones reticentes que dejan finales abiertos para que el lector lo concluya, entonces se despersonaliza la emoción y el poema adquiere otra fuerza: el poema es de Eva pero ya no le pertenece.
.
Yo felicito a Eva Velásquez por esta nueva entrega. Eva es una poeta a quien leo desde “Oleaje de mujer” el libro que publicó hace seis o siete años, leí después su “fantasía desplegada”, conjunto de poemas que disfruté en Caral cuando coincidimos en un encuentro de poetas el año 2007; no tenía noticias de ella mas que por el MSN, por eso cuando me invitó para que presente su nuevo libro acepté con entusiasmo. Presenciar que está vigente, que continúa escribiendo, que sigue cómplice de la noche limeña, que participa en recitales, que durante estos años ha logrado algún premio y que publica en diversos medios físicos y virtuales es un poderoso motivo para celebrarla y para agradecerle su persistencia por continuar en esta ruta en la que no siempre somos entendidos.
.
Felicidades por estas flores de la gata.
.
.
* Texto leído el 28 de abril en el club Puno en la presentación de "La flor de la gata" de Eva Velásquez Lecca. En la presentación me acompañó en la mesa Héctor Ñaupari, y en la música estuvo "el Kiri" Escobar, Julio Humala y Pedro Salazar.

domingo, 28 de marzo de 2010

Sócrates Zuzunaga ganó el Premio Copé de Novela en su versión internacional.

Sócrates Zuzunaga al centro de sus lectores, en Trujillo.
.
La primera vez que tuve noticias sobre Sócrates Zuzunaga fue gracias a Willy del Pozo. Corría el año 2004, yo acababa de retirarme de Perú Lee, la campaña de libros que vendíamos a un nuevo sol con el Fondo Editorial Cultura Peruana y Willy estaba a punto de lanzar su cruzada de ferias regionales, cruzada que inauguraría con la publicación de la Biblioteca Ayacuchana en la que entre otros autores destacaban Teodosio Olarte, Hildebrando Pérez Huarancca, Víctor Tenorio García, Urbano Muñoz, Porfirio Meneses, Osmán del Barco y Sócrates Zuzunaga. El libro que habían escogido para la Biblioteca Ayacuchana fue Takacho, Takachito, Takachin; un tierno relato sobre las aventuras de un niño con un perrito negro capaz de conmover al más duro lector. Esa fue la primera noticia, y ese fue el primer libro que leí del buen Sócrates, a quien sus amigos (me incluyo) conocemos como Zuzucha.
.
Altazor en Trujillo.
De pie: Sócrates Zuzunaga, Harold Alva, Carlos Calderón Fajardo, Carlos Rengifo.
Sentados: Willy del Pozo, Henry Quintanilla.
.
Soy un hombre que cree en el destino, pienso que no fue casualidad que ahora con Willy del Pozo hayamos hecho equipo en Altazor, sello donde soy editor adjunto desde febrero del 2009. En poco más de un año, entre otras publicaciones, estamos editando una colección de novela breve donde le hemos publicado a Jorge Nájar, Enrique Verástegui, Víctor Coral, Eduardo González Viaña y Carlos Calderón Fajardo, para esta colección le pedimos a Zuzucha una novela. Altazor le ha publicado además de Takacho, las novelas para niños Negracha, Zorrito de puna, el libro de tradición oral Taita Serapio y su conjunto de cuentos Florecitas de Ñawin Puquio.

Escritores: Alberto Alarcón, Carlos Calderón Fajardo, Harold Alva, Sócrates Zuzunaga, Willy del Pozo, Carlos Rengifo, César Olivares, Jorge Tume, Henry Quintanilla.

Sócrates Zuzunaga, Zuzucha, es uno de los narradores más nobles que he conocido, su humildad lo agiganta. El año pasado, en la gira de escritores que hicimos con Altazor, quienes participamos en ella confirmamos su espíritu sobrio, gentil y aleccionador que ha hecho de su obra una escritura que se lee con facilidad y entusiasmo. Por eso no nos sorprende enterarnos ahora vía comunicación con mi amigo Miguel Ruiz Effio que nuestro Zuzucha, acaba de hacerse del primer puesto del Premio Copé de Novela, en su versión internacional; con un jurado conformado por Fernando Ampuero por PETROPERÚ; Edgardo Rivera Martínez por la Academia Peruana de la Lengua; Ricardo González Vigil por la Pontificia Universidad Católica del Perú; Jorge Valenzuela Garcés por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y Marcel Velázquez por el Instituto Nacional de Cultura; con su novela La noche y sus aullidos.

Sócrates Zuzunaga, en la mandolina, con Jorge Tume.

Recibe, Sócrates Zuzunaga, este abrazo enorme con la misma conmoción de aquella noche en Trujillo cuando hiciste hablar los acordes de tu mandolina, mientras Willy del Pozo, Carlos Rengifo, Carlos Calderón Fajardo, Jorge Tume, Henry Quintanilla y Eduardo Elías, te aplaudimos orgullosos por contarte entre nosotros.

Salud.

martes, 15 de diciembre de 2009

FIC: VIAJE HACIA EL ORIGEN

.
Cuando Willy del Pozo me informó que estaba invitado a Piura y pregunta si podía viajar a presentar FIC Y LA REBELIÓN DE LOS NIÑOS, la última obra de Jorge Tume, PIURA: BIBLIOTECA INFANTIL y ALGARROBITOS DEL ARENAL, las antologías que juntos preparamos, mi respuesta inmediata fue . 1º porque sería mi primer viaje como editor de Altazor y de hecho significaba mi primera acción por la editorial fuera de Lima, 2º porque no olvidemos que yo nací en Piura (tierra de Manuel Vegas Castillo, fundador del INC; de Marco Martos, Presidente de la Academia Peruana de la Lengua, de Sánchez Cerro y de Velazco, ex presidentes de la República, de Luciano Castillo fundador del Partido Socialista Democrático, de Juan Luis Velázquez autor de El perfil de frente, de Miguel Grau Seminario, el heroico marinero y de Miguel Gutiérrez, el mejor narrador del país); 3º porque se trataba de un viaje no solo a Piura sino a algunos de sus distritos: Catacaos, Bernal, Sullana y 4º porque coincidía con la gira de Altazor por el norte del Perú; Willy saldría de Lima con Carlos Calderón Fajardo, Henry Quintanilla y Carlos Rengifo hacia la feria del libro de Nuevo Chimbote, yo iría a Piura y a mi regreso alcanzaría a los Altazor en Nuevo Chimbote, el 5 de noviembre.
.
Partí hacia Piura el 29 de Octubre, después de la presentación de PURA SUERTE de César Klauer, haría escala en Trujillo y de Trujillo partiría al norte con Jorge Tume y César Olivares, el Pibe, ex RenaSer, con quien nos une una amistad de casi trece años, (yo era miembro de Triángulo 4 de la UPAO y él de RenaSer de la UNT). Cerca de la una de la madrugada Willy del Pozo y Walter Villaverde me embarcan hacia Trujillo, el bus salió a las 2 y 30 de la madrugada, llegué casi a las 11, me instalé en un hotel por Los Jardines, necesitaba descansar, la última vez que viajé fue en agosto hacia Ayacucho para presentar Burdel, mi novelita, la altura me afectó, a mis 31 como que ya estoy algo achacoso, debe ser mi peso, supongo; así que no quise arriesgar y preferí tomar la habitación de un hotelito y descansar para mi viaje. Por la tarde, Jorge Tume me llama para pedirme que aprovechando que estaba en Trujillo, presente el FIC en el colegio La Asunción, donde es docente, le pregunté con quienes lo presentaría, me contesta que con Bethoven Medina y Alberto Alarcón. Respuesta correcta. Alberto Alarcón es uno de mis primeros maestros, y Bethoven uno de mis mejores amigos, crecí leyéndolos; así que previo cebichito y previas aguas, calentamos motores para lo que sería mi primera actividad fuera de Lima. En la noche, el auditorio del colegio La Asunción estaba casi lleno; con César Olivares como maestro de ceremonia, quien se inauguró como el “Dr. No”, empezó la partida del zorrito FIC, personaje principal de la novela, Bethoven habló sobre lo importante de esta obra en el proceso de la literatura libertense y Alberto sobre el trabajo en el lenguaje de Tume; por mi parte felicité a Jorge quien además de ser un valioso narrador es un dinámico promotor cultural, nuestro representante editorial en el norte; recordé cuando Willy, en la Feria del Libro de Trujillo, en febrero de este año, lo invitó a la familia altazoriana, Tume que estuvo bebiendo con nosotros durante los días que duró la Feria, confesó esa noche que había escrito su novela en tiempo récord, lo que confirmó, otra vez, su fibra narrativa. A las 9 de la noche nos despedimos de nuestros amigos de Trujillo en un conocido establecimiento de comida oriental y a las 10 y 30 estábamos en el bus rumbo a Piura. El norte nos esperaba.

Llegamos a Piura a las 5 y algo de la mañana. Por un instante dudé si visitar a mi familia, un hermano de mi mamá vive en el Jr. Villar, del barrio Los Petroleros; en otro momento pensé en Sullana, en el otro hermano de mi madre y en mi tío Niles, el párroco de Bellavista. No visitaba Piura hace 16 años, quería saludar a toda la familia, pero yo había viajado con César y Jorge, ellos eran mi equipo, así que una vez más postergué las visitas familiares y tomé con ellos la cúster que nos llevó rumbo a Bernal, la tierra de Tume.

En Bernal, nos recibió don Juan Tume, el padre de Jorge, carismático patriarca con quien tuve la primera charla sobre mis impresiones de ese norte después de tantos años, charla que se vio interrumpida con una mesa de merluzas fritas, impostergable; nuestra primera actividad sería en Catacaos, en el colegio San Juan Bautista, así que debíamos alimentarnos para estar fuertes y responder a lo que el día prometía. Y vaya que prometía.
.
En el colegio San Juan Bautista nos recibió el ex congresista del FIM (el único de ese frente a quien respeto): don Humberto “El Charro” Requena, propietario del colegio. Un tipo lleno de historias, nos confesó sobre el origen de su sobrenombre, delató algunas travesuras de Tume cuando era niño. Fue una presentación emotiva, el viaje a Piura fue una especie de travesía hacia el origen, hacia el origen de Jorge, hacia mi origen, “El Charro” le dio una medalla a Jorge, felicitándolo por lo que había logrado en otras tierras, por llevar siempre en alto el nombre no solo de su colegio, sino de su tierra, de ese Bernal caluroso que reposa como un gigante dormido en el desierto, Jorge, por su parte, se dirigió a su público con un discurso en el que puso énfasis a la importancia de enseñar, le agradeció a sus profesores por las lecturas, recordó a uno de ellos que les leía poesía en plena clase (su hija estaba lindísima), intercambiamos materiales con algunos profesores y finalmente, salimos rumbo a una de la cebicherías del famoso Catacaos, pero antes, en la presentación, habíamos recibido la llamada telefónica de Cosme Saavedra Apón, joven narrador de Sullana, quien fue a darnos el encuentro al San Juan Bautista, yo conocí a Cosme gracias a un libro que me prestó Ricardo Ayllón (¿te lo devolví?), después de leer el tercer cuento no dudé en recomendarlo a Willy para publicarle, y ese sábado allí estábamos, reunidos al fin con Cosme quien nos acompañó a la cebichería donde Jorge se portó con dos fuentes de seco de chavelo, dos de cebiche de caballa y como para no decepcionar al sol piurano unas cuantas jarritas de chicha de jora. En el colegio conocí a una joven pintora: Milagros Vega, prometí visitar la galería donde estaba exponiendo algunos de sus cuadros, pero estos señores me detuvieron, me excuso.

Cosme vive en Sullana, cuando se despidió le dije que yo también iba a Sullana, tenía que visitar a mi tío el Padre Niles Viale, y a Luis Enrique Robles, fundador de Triángulo 4, mi hermano, poeta, perdido por ahora en la Fiscalía de su tierra; no me perdonaría si se enteraba que estuve por allá y no lo visité, así que no quise someterme a una reprimenda emocional, me despedí de Jorge, de César y partí con Cosme hacia la perla del Chira. Hasta ahora recuerdo cuando salimos de la sacristía, mi tío se quedó hablando con nosotros casi media hora, su primera misa era a las 7 pm, eran las 7 y 15 y seguía conversando con nosotros, cuando salimos, los rostros de los feligreses estaban para filmarlos. Cosme me dijo: “ya tengo mi cuento”, yo tuve que detener la risa, todavía estábamos adentro. De la casa de Dios nos dirigimos, previa llamada a Kike Robles, donde Luz del Carmen Arrese, poeta a quien conocí en un lejano 1996 en Trujillo, en uno de los encuentros que organiza Juan Félix Cortés Espinosa, a quien incluimos en nuestras antologías de literatura infantil, debía llevarle sus derechos de autor, y cumplí; después salimos a esperar a Kike, Cosme me invita a la casa de su mamá a beber mientras tanto unas cervezas, “llego en 15 minutos hermano” contestó Kike en el teléfono, ni bien apuntó la dirección de la casa de la Sra. Apón, una hora, dos horas después, nada, mi viejo hermano no llegaba y los zancudos me estaban maltratando olímpicamente, Cosme había incluso cambiado de pregunta, en vez de sugerir ¿otra cerveza?, preguntaba: ¿aguantas una más?, y como se puede regar la sangre pero jamás una cerveza, seguimos bebiendo una más tras una más; hasta que llegó don Kike: ebrio. Fue la primera vez después de 15 años de conocernos que vi borracho a Kike. Después de leer algunos textos nos enrumbamos directo a su casa donde nos esperaba un vino. Pudimos amanecer libando, pero al día siguiente yo tenía la presentación de FIC en la Plaza de Armas de Bernal, así que solo nos quedamos hasta las 3 de la mañana. Al día siguiente Kike me despertó para ir por otras cervezas. Era el 1 de noviembre, día de los muertos. A las 11, estaba de nuevo en Bernal. El público de FIC nos esperaba.

En la mesa Jorge Tume estaba flanqueado por el Alcalde del distrito y por César Olivares, a quien comprometieron públicamente como mayordomo del próximo carnaval (somos en febrero, Pibe). “toda voz genial viene del pueblo y va hacia él” pronunció alguna vez César Vallejo, esa mañana Jorge Tume le daba vida a la frase, recapitulé mentalmente su trayectoria: de Bernal al colegio San Juan Bautista de Catacatos, de Catacaos a la Universidad Nacional de Trujillo, de Trujillo a La Asunción y al Max Planck, dos de los más importantes colegios privados de Trujillo, fundador además de INFOLECTURA, representante ahora de Altazor, la editorial limeña que acababa de publicarle su novela, y después de todo este camino recorrido, en ese momento de nuevo allí, en su natal Bernal, en su tierra, en el desierto de su origen llevándole a sus paisanos la sabiduría en una hermosa fábula, y pensé también en lo que se venía para él, desde el aplauso hasta las piedras, porque este es el único país donde se golpea a quien avanza, pero miraba a Tume y la seguridad de sus palabras en el micrófono me dejaba tranquilo, sabía que él resistiría, estaba seguro que él seguiría creando, y lo aplaudí, y lo felicité y me felicité por haberlo acompañado en esa primera travesía.

Era el 1º de noviembre. Día de los muertos. En Bernal como en Casitas o Papayal, o en otros distritos del norte, se trata de un día de celebraciones, de fiesta, de todos los rincones del país retornan a la “querencia” los familiares para velar a sus difuntos. Bernal era una fiesta, después de almorzar un delicioso cabrito en casa de la familia Tume, despedimos a César Olivares quien debía reportarse a su trabajo, el lunes, en Cajamarca, post partida del Pibe, salí con Jorge a conocer Bernal, sus cantinas y su cementerio. “Orejas” le gritaron de una esquina; “Yogui” en otra calle, “¡Tarzán!” desde una taberna, “¿hasta cuándo te quedas, Gordo?”, desde una banca hacia el cementerio, “¡Panzón! ¿Cuándo otro de la María Dominga?”; fue la segunda vez que vi a alguien tan conocido en su tierra (la primera fue con Willy, en Ayacucho), pero la primera vez que me enteraba en plena vía publica de tantos apodos a los que Jorge contestaba sin molestarse, incluso sonriendo. “Así me quieren, primo” y yo le creí a los 10 minutos cuando nos detuvo un grupo de bernalenses que se peleaban por contarle un sinúmero de historias para alguno de sus libros. Recuerdo a Juan, un pintor que cantaba rancheras al mejor estilo Pedro Infante, o al profesor Zapata que se jactaba haber trabajado con no sé cuántos ministros y en la noche, ya con nuestros maletines en el hombro, nos dirigimos rumbo al cementerio para ofrecerle nuestros respetos a quienes nos dejaron.
.
“¿Es necesario que los niños trasnochen con ustedes frente a las tumbas?” le pregunté al patriarca Tume. “Sí, para que aprendan y cuando nosotros estemos muertos, ellos vengan con sus hijos a velarnos” Me respondió. Y una de sus sobrinas me sirvió una taza de café y me convidó un pan con pavo, riquísimo. A las 10 y 30 de la noche estábamos en La Unión, abordando un colectivo rumbo a Piura. A las 11 y 45 partía nuestro bus hacia Trujillo. .
.
Cuando salimos de Piura, se me vino a la mente la imagen de unas cruces, pensé en Sarah Ellen, el vampiro de Carlos Calderón Fajardo. No me asusté, miré a Jorge, estaba dormido, el miércoles 5 me reuniría con el grupo, pensé en los dos días que permanecería en Trujillo, quise escribir: no pude. Abrí un libro, me dormí leyendo el curso de las estelas.
.
.
Foto 1: Jorge Tume y Harold Alva, en Bernal.
Foto 2: Jorge Tume y "El Charro" Requena, con el reconocimiento que le hizo su colegio.
Foto 3: Cosme Saavedra, en Catacaos.
Foto 4: en la Plaza de Armas de Bernal con Jorge Tume, el Alcalde y César Olivares.

lunes, 30 de noviembre de 2009