miércoles, 21 de octubre de 2015

LOS VALLEJO URRETA


Sembrar un árbol dice la máxima que es una de las tareas que se debe cumplir para alcanzar la trascendencia. Reconstruir un árbol debe ser más complicado, si nos detenemos a observar cómo los nudos fueron desconfigurando la estructura inicial y cómo las ramas fueron extendiéndose lejos de toda noción de equilibrio. Miguel Ángel Vallejo Sameshima, gestor y periodista cultural, autor del catálogo bibliográfico “Lo cholo en el Perú” y de una serie de textos narrativos, acaba de publicar “Vallejo Urreta, historias de una familia peruana”, un libro singular con el que intenta recuperar, desde los testimonios de veinte parientes, la memoria histórica de una familia durante el siglo XX. Un libro que Vallejo Sameshima se preocupó por no descontextualizar de los acontecimientos sociales y políticos de una época que estuvo signada por dictaduras, autocracias y una incipiente democracia como reflejo de los antagonismos de familias que han ido migrando de posición y que nos conecta con la rutina del ciudadano de a pie que carga con sus propios dramas, inéditos para una mayoría que nos da la impresión terminó siendo avasallada por lo inmediato, por la intrascendencia, pero por sobre todo las necesidades primarias propias de un país cuyas políticas aún se ejecutan de espaldas a lo real. Así vemos que cruzan el documento de Vallejo Sameshima, comerciantes, empleadas del hogar, mototaxistas, choferes de combi, tenderos, peruanos que salieron de su tierra natal y que fueron ramificándose motivados por esa promesa del futuro mejor o por los estudios como herramienta de fortalecimiento social. Narrado con la diligencia del investigador, con ese estilo propio de quien escribe desde la nostalgia, la importancia de esta reconstrucción es su apuesta por la identidad y la sensación de haber entendido a una familia gracias al valioso trabajo de acaso el más preocupado de sus descendientes. 
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(Publicado en el diario Expreso, el domingo 18 de octubre)